La caída del precio de los pisos fue idéntica a la experimentada en el mes anterior, lo que, según Tinsa, "supone un cierto grado de estabilización del descenso interanual" de los precios de los inmuebles.
Por zonas, los pisos bajaron en todas ellas, especialmente en aquéllas con mayor mercado de segunda residencia. En concreto, las caídas oscilaron entre el 3,8 por ciento que se registró en la categoría de resto de los municipios y el 8,9 por ciento de Baleares y Canarias.
En la costa mediterránea, el precio de los pisos disminuyó un 8,2 por ciento, mientras que en las capitales y las grandes ciudades lo hizo en un 5,9 por ciento. En las áreas metropolitanas el descenso fue del 4 por ciento.
ATONÍA DE LOS COMPRADORES EXTRANJEROS
Según Tinsa, las caídas de precios en las zonas de segunda residencia "pueden venir por la situación de atonía en la demanda de países centroeuropeos, así como de la debilidad de la demanda interna en un contexto de salida de la crisis menos optimista de los previsto".
El precio de la vivienda libre tanto nueva como usada acumula una corrección media del 15,7 por ciento desde el precio máximo que alcanzó en diciembre de 2007, en pleno 'boom' inmobiliario.
Por zonas, el mayor ajuste se localiza en la costa mediterránea, con una caída del 22 por ciento desde dicha fecha, mientras que en Baleares y Canarias la reducción se eleva hasta el 16,8 por ciento.
En las grandes ciudades y capitales, el recorte acumulado en el precio de la vivienda se sitúa en el 16,3 por ciento, mientras que en las áreas metropolitanas se calcula en el 16,2 por ciento.
En cuanto al resto de municipios, el abaratamiento medio de los pisos desde el pinchazo de la burbuja se sitúa en el 13,2 por ciento a cierre del pasado mes de enero, según el informe de Tinsa.





















