Antonio Pérez, secretario insular de CC.OO. en Gran Canaria se mostró muy crítico "A mí me parece un disparate. Que en una manifestación convocada legalmente la policía municipal no esté lo único que puede producir es un caos tremendo. Ya es la segunda vez que nos ocurre y empieza a ser preocupante porque se generan problemas de orden público".
Además de los hechos descritos, una veintena de anarquistas organizó una contramanifestación. Se situaron delante de la cabecera con banderas negras para tapar la pancarta de los organizadores y durante todo el trayecto corearon consignas e insultos contra los sindicatos, acusándoles de "traidores", "vividores" y "cómplices de la reforma". Se llegaron a vivir momentos de tensión cuando algún sindicalista se acercó a pedirles explicaciones por su actitud. "Nosotros respetamos la libertad de expresión, aunque no compartamos las formas. No queremos darle más bombo a este asunto y creemos que mantener una actitud proactiva y ejemplarizante es la mejor manera de fortalecer nuestra democracia y nuestra constitución" aseguró Gustavo Santana.
Pese a los contratiempos, las 400 personas que según la policía nacional acudieron a la manifestación discurrieron por León y Castillo hasta llegar a la Plaza de la Feria. Allí se leyó un comunicado en el que se rechazó la limitación del gasto público en la Constitución por considerar que conllevará un recorte en el gasto social y se reclamó que la medida fuera sometida a referéndum. Asimismo se instó a la unión de voluntades políticas diversas en aras de la defensa de las políticas sociales y se aseguró que las movilizaciones continuaran próximamente. Los sindicatos convocantes enviarán una carta conjunta al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria en protesta por la ausencia de la policía y no se descartan acciones legales.





















