Hace casi dos meses que Canarias Social sacaba a la luz el peregrinar por el que estaban pasando los padres del menor, incluso pasaron por los micrófonos de Canarias Social Radio junto a los representantes de Actrade. Entonces intentamos ponernos en contacto con el director del centro, Javier Rapizarda y con la Consejería de Educación, pero el primero eludió hacer comentarios amparándose en "la confidencialidad de los menores" y que el caso estaba "en manos de quiénes debía estar". La misma suerte que obtuvimos de la Consejería a quiénes incluso invitamos a participar en el programa semanal en 7.7 Radio sin obtener respuesta.
Yennifer Larez, secretaria de Actrade comunicó que el niño ha estado escolarizado desde los 5 años en el centro de primaria, CEIP Estrella Barreiros de Tinocas, y que hasta hace 7 meses se venía trabajando con él sin ningún problema. Sin embargo a partir de octubre de 2009, la inestabilidad del profesorado hizo que la nueva profesora terapeuta (PT), Rosa Hidalgo, que se le asigna, no tenga experiencia en el tratamiento de niños de estas características, "ni voluntariedad para ello", negándose desde comienzos del curso a seguir la Agenda Pictográfica, libreta de seguimiento del desarrollo escolar del menor que permite a su terapueta particular y sus padres actuar en coordinación con el centro escolar. "La agenda es para Alejandro lo mismo que puede ser una silla de ruedas para un niño con movilidad reducida, o un audífono para un niño sordo, es su herramienta de trabajo", indicó María Luzardo, pedagoga que lleva trabajando con el niño desde los 3 años.
En esta coyuntura, Alejandro comenzó a presentar problemas de agresividad, la relación entre el niño y su PT se va deteriorando, porque el menor comienza a responder a la ausencia de pautas con agresividad que "sólo manifestaba en el colegio", reiteró Larez. Por este motivo, la madre del menor, Mónica Rivero, intentó "reorientar" a la profesora para que usara la misma metodología que se venía usando. Para ello se concertó una reunión con la dirección del centro en la que los padres del niño fueron atendidos por el orientador del colegio que se comprometió a intentar "mediar" con la profesora para resolver el conflicto.
Lejos de aclararse la situación fue empeorando y el director del centro "fue tomando partido", aseguró la secretaria de Actrade, quien además acompañó junto a Alejandro Betencourt, Trabajador Social de la organización a los padres a la reunión mantenida con el inspector de Educación, Joaquín Sarmiento, ante quien interpusieron una denuncia contra la profesora.
Los representantes de Actrade, convocantes de la rueda de prensa, aseguran que el encuentro con el inspector no fue nada productivo, "deberíamos de decir que su actitud fue parcial", aseguró Larez, quien añadió que incluso "nos invitó a abandonar su despacho, sin escuchar los argumentos esgrimidos para denunciar a la profesora de PT, es más en un momento dado aludió a su amistad personal con el director del centro".
NECESIDAD DE ESTAR ESCOLARIZADO
Lejos de querer crear conflictos, Rafael Cabrera, padre de Alejandro, resaltó que aquí lo importante es la necesidad de que su hijo esté escolarizado. Muy nervioso y emocionado relató por qué fue denunciado por la profesora del centro, cómo ésta ha ganado en primera instancia el juicio y cómo esperan que la resolución definitiva falle a su favor, dadas las pruebas que aportan y que no existe parte de lesiones, que la denuncia fue interpuesta una semana después de la que ellos como padres realizaron etc...
Hasta la fecha ni la Fiscalía de Menores, ni Servicios Sociales ni la Dirección Territorial han dado respuesta a estos padres respaldados en todo momento por los profesionales que trabajan con el menor. "Estamos estudiando denunciar a la propia Consejería de Educación", precisó Rafael Cabrera, padre del niño y que seguirá contando con el apoyo de la asociación y el gabinete privado de su pedagoga.
Tanto María Luzardo, pedagoga del menor, como los representantes de Actrade y los padres, lo que reivindican es sin lugar a dudas que Alejandro pueda continuar sus estudios de forma regular en un centro público. Luzardo insistió en que "Alejandro precisa estar escolarizado y sociabilizarse con sus iguales, su dificultad como les he explicado no es el aprendizaje, es un niño capaz de aprender solo a leer y de hecho lo hizo antes que sus compañeros, tiene una gran memoria, pero necesita de su agenda pictográfica para avanzar. Alejandro es muy inteligente, pero por ejemplo no es capaz de jugar a la pelota con otros niños".
LA RESPONSABILIDAD DE UNOS PADRES
Alejandro Betencourt, Trabajador Social de Actrade, además de refrendar todo lo dicho por su compañera Yennifer, aseguró que "si hay que dejar algo claro, es que los padres de Alejandro han luchado incansablemente, que en ningún momento han abandonado a su hijo. Hay datos objetivos que estos padres han hecho mucho por escolarizar al niño y que nadie puede acusarles de no haberlo hecho, han hecho un sobreesfuerzo y quiero que quede claro que han sido las instituciones públicas las que no han dado una respuesta, ni buscado una solución".
Psicológicamente los padres están destrozados, pero con muchas fuerzas para seguir adelante. "Rafael lo ha llevado peor por el tema de la denuncia personal y el hecho de que la profesora haya aprovechado que es Policía Local para inventarse que le amenazó con pegarle un tiro, si hubiera sido bombero hubiera dicho que le amenazó con la manguera, es absurdo, pero bueno, lo llevamos lo mejor posible porque nuestro interés es que Alejandro avance, y que gracias a Dios y nuestro esfuerzo el niño va bien y trabajo con él a diario", confesó Mónica Rivero, madre del menor.
La madre además resaltó que ella no es profesional terapeuta, sino que siguiendo las pautas que les han ido indicando los profesionales han podido entenderse y sacar al niño adelante "son pautas muy fáciles, si es que como yo digo, es que es más difícil hacerlo mal que hacerlo bien, lo que veo es que es un claro ejmplo de que como yo me tomé esto en serio y que esta señora era nueva al comienzo del curso, le sentó mal que le hiciera hincapié en las pautas que debe seguir para trabajar con Alejandro, y lo único que le pedimos es que haga un mínimo esfuerzo para que pueda ir feliz y contento al colegio. Ya está bien, hay que seguir un sistema que funciona y es más fácil que uno se adapte a su sistema que él se adapte a uno nuevo, para estos niños los cambios son brutales, como madre no pido más, mi hijo se merece tener una educación de calidad y pública como todos los niños de este país".
Yenifer Larez, resaltó que existen muchas irregularidades en la Consejería y que "no hay padres que sean tan valientes como estos para denunciar". De hecho hay un antecedente de un niño que fue expulsado de este centro y muchos padres han expresado situaciones que quizá podrían considerarse como "malos tratos".
A raíz de la publicación del artículo de la compañera Marta Cantero en este diario digital, recibimos infinidad de comentarios, muchos de ellos de otros padres que amparados en el anonimato denuncían anomalías en este centro de Gran Canaria.
TRESCIENTOS MIL NIÑOS EN ESPAÑA
En Canarias no existe un estudio exhaustivo del número de niños autistas que hay, la cifra oficial a nivel estatal se sitúa en torno a los 300.000 mil niños, de los cuales cada cinco personas, cuatro son varones y una niña.
Su incidencia aumenta de manera exponencial y, en dos décadas, el conocido como Trastorno de Espectro Autista (TEA) ha pasado de afectar a uno de cada 2.500 nacimientos. Según añadió María Luzardo, a nivel internacional se ha establecido que uno de cada 150 niños nacidos muestra espectros autistas y patologías afines, que no quiere decir que todos desarrollen la enfermedad. También aseguró que hay muchos tipos de autismo y que el de Alejandro Cabrera no es el "más corriente, ni habitual, hemos dicho que es un niño que no presenta dificultades de aprendizaje añadidas".
Los expertos consideran "muy enriquecedora" la integración de los niños autistas en la sociedad a través de su escolarización en centros ordinarios, con la ayuda de un profesional especializado, y no en colegios especiales.
El pasado año, el portavoz de Aleph -Asociación Libre para la Educación Personalizada y Humana de los Trastornos del Espectro Autista- señaló que la inclusión social de estos niños es posible, combinando su educación en un "aula estable" ubicada en los colegios, donde asisten también a clases ordinarias.
Se trata de que los menores con una grave discapacidad psíquica, como es el autismo, puedan beneficiarse de una experiencia de integración sin renunciar a la asistencia sistemática e intensiva que necesitan.
Luis Simarro, director técnico de la entidad Aleph, indicó en EFE TV cuando se celebró el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, el 24 de abril, que se trata de un trastorno del desarrollo que afecta a unos 300.000 niños en España y que altera las capacidades de comunicación, relación e imaginación, sin que se sepan las causas exactas de esta enfermedad, aún incurable.
El portavoz de Aleph ha señalado que la inclusión social de estos niños es posible, combinando su educación en un "aula estable" ubicada en los colegios, donde asisten también a clases ordinarias. Los escolares con autismo pueden desarrollar las "máximas relaciones sociales a las que tengan alcance" y se van consiguiendo "grandes logros". "No están nunca solos en el patio, juegan con otros niños, son invitados a cumpleaños o, incluso, quedan fuera del colegio durante los fines de semana", ha comentado. Poco a poco, y a medida que ganan independencia, ha apostillado el experto, se intenta que el menor cada vez necesite menos apoyo de los educadores especiales.






















