Al Pacto Social por la Economía y el Empleo en Canarias, firmado el pasado 4 de junio, el mejor calificativo que lo define es el de ser un Pacto de Régimen. Pacto de reafirmación del Régimen político/empresarial consolidado en Canarias en estos últimos 25-30 años mediante la apropiación del poder autonómico.
Pacto de Régimen por que se sustenta en las mismas políticas neoliberales que nos han conducido a la actual situación de crisis. Una crisis que en el caso canario es doble: la crisis global de la civilización burguesa -la construida por más de cinco siglos de expansión y dominio del capitalismo occidental- que ha puesto de manifiesto la implosión del sistema financiero internacional; y la crisis, por agotamiento, del modelo de acumulación en que se ha sustentado el "desarrollo" canario en las últimas décadas.
Pacto de Régimen por que responde a los intereses empresariales que se han beneficiado de ese "desarrollo" y en concreto de la lluvia de millones provenientes de Europa destinados a diversificar la economía canaria y a la formación de los trabajadores canarios.
Pacto de Régimen pues sirve a los intereses de las opciones políticas que encarnan este Régimen Político-Empresarial. Sirve a los intereses de Paulino Rivero (CC) y Soria (PP), apuntalando un gobierno acorralado por la corrupción y la ineficacia; y, también sirve a los intereses del PSOE de los Saavedra o los Segura, ansiosos por no ser excluidos de las fiestas del poder.
Pacto de Régimen por ser instrumento para el clientelismo, base sobre la que se asienta el Régimen. Se procede al reparto del patrimonio público (en este caso el Servicio Canario de Empleo) entre los llamados "agentes sociales" para que puedan seguir manteniendo sus aparatos burocráticos y sus prácticas clientelares.
Lejos queda el compromiso asumido ante los trabajadores canarios por los centrales firmantes de este Pacto el pasado 1º de Mayo. Un compromiso de promover la "Unidad y Lucha de los Trabajadores en la defensa del empleo y los derechos sociales"; de promover "una salida a la crisis que suponga otro modelo de relaciones sociales y económicas. Basado en la redistribución de la riqueza, en la protección del medio ambiente y en unas relaciones justas entre los países ricos y los países pobres; en la primacía de los valores que colocan al ser humano y sus necesidades básicas en el centro del sistema y en el objeto de la economía. Es necesario construir un modelo de desarrollo que se contraponga al neoliberalismo, propiciando la participación social y el diálogo, fortaleciendo los empleos, los derechos de los trabajadores y los mercados internos. Necesitamos una intervención pública en la economía, construida desde la participación social y no desde el juego de los distintos grupos de presión empresarial".
Nada hay en este Pacto capaz para "construir un sistema económico ecológicamente sostenible, socialmente equitativo y geopolíticamente equilibrado", al contrario contribuye a perpetuar el actual modelo depredador de sociedades y territorio; basado en la acaparamiento de la riqueza social por las pocas familias que conforman los poderes insulares que hoy, además, salen a subasta internacional ante las potencias (EEUU, UE o China) ofreciendo sus servicios para las nuevas Cabalgas a Berbería.
José Villalba Pérez es Miembro de la Coordinadora Sindical Canaria por CGT Las Palmas
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