Canarias Social
El conjunto alberga grabados rupestres entre los que destacan una serie de triángulos invertidos, tradicionalmente asociados a representaciones de vulvas femeninas, así como cazoletas y canalillos relacionados con un almogarén.
Su singularidad radica además en la gran bóveda que corona una de las cuevas -todo un logro para la época en que fue excavada- así como en su interés desde el punto de vista astronómico: en una de ellas, los antiguos grancanarios horadaron una especie de ventana para provocar un fenómeno que alcanza su plenitud en el solsticio de verano, cuando la luz incide en el interior bañando, sobre todo, el panel cubierto por los triángulos.
"Todos los investigadores consultados coinciden en que estábamos ante una oportunidad única para garantizar la salvaguarda, conservación, estudio y, en el futuro, disfrute de estas cuevas", explicó Álvarez. Aunque por sí sólo esto ya justificaría la compra, hay que recordar que todas las manifestaciones rupestres son Bienes de Interés Cultural y, como tales, el Cabildo tiene el deber de protegerlas "algo que será mucho más fácil si son de su propiedad", añadió Pérez.






















