En El Hierro desarrolló después la mayor parte de su vida hasta los 42 años. Hace 16 que se vino a Gran Canaria. Fue concejal ocho años en el Ayuntamiento de Valverde por ICU y cuatro consejero del Cabildo de El Hierro por Ican. Entró en el PC en 1972 cuando estudiaba en la Universidad de La Laguna. Fue director general de Disciplina Urbanística y Medioambiental del Gobierno de Canarias con Antonio González Viéitez como consejero, director del Icfem, asesor del presidente del Gobierno Román Rodríguez, jefe de gabinete de la Consejería de Política Territorial, director general del Tesoro y director general de Promoción Económica. En 2007 se retiró y se dio de baja de CC. Es editor de la revista Pymes 8.
-Después de retirarse de la política, no ha podido resistirse a su vuelta.
-Sí, de hecho en casa era todo una balsa de aceite cuando la abandoné. Podía disfrutar de la familia y la familia disfrutar de mí, pero un grupo de amigos de pequeñas empresas y autónomos con los que mantengo reuniones y tertulias periódicas me plantearon esta posibilidad de meter a alguien en las instituciones que pueda defender a las pymes y autónomos, y a la ciudadanía en general.
-Y lo convencieron.
-Lo medité, lo pensé, vi que en la piscina había un poco de agua para no darme un tortazo, hice un análisis de posibles votantes que pudiéramos captar y me decidí. Yo he llevado varias campañas en la Cámara de Comercio y las dos veces que las llevé ganaron mis candidaturas, la última con 4.800 votos de empresas y me dije que podía trabajármelas bien y convencerles del proyecto. Creo que hay un nicho electoral de 12.000 votos que si me lo propongo puedo sacarlos adelante.
"En El Hierro me llaman bimbache canarión"
-Hay una estrecha relación entre grancanarios y herreños.
-Es que la colonia herreña más importante que hay, después de Venezuela, es Gran Canaria, más que Tenerife. Aquí hay 4.000 herreños y de hecho la única casa recreativo-cultural que tienen los herreños en Canarias está en Ciudad Jardín. En El Hierro algunos amigos me llaman bimbache canarión. El año 48 fue terrible en El Hierro, donde hubo una gran sequía. La gente emigró por temas políticos y por hambre hacia América Latina y el único cabildo de Canarias que acordó en pleno dejar exento a los productos de El Hierro de los arbitrios de entrada a Gran Canaria fue el cabildo de esta isla. El presidente del cabildo era Matías Vega, que luego fue embajador en Caracas. Desde ahí hay una gran simpatía del herreño por Gran Canaria. Las exportaciones en aquella época no eran grandes cosas, pero había frutas y quesos, y aquello ayudó. Los herreños estamos muy agradecidos a Gran Canaria por ese tema y de ahí vino mucho herreño a esta isla. De los 4.000 espero que al menos 2.000 me apoyen.
-Usted es el promotor del proyecto y el candidato a la alcaldía de Las Palmas de Gran Canaria.
-Sí, en principio era solo para Las Palmas, pero luego le propuse el asunto a Adrián Déniz y nos animamos a ir al Cabildo de Gran Canaria, donde él encabeza la lista. La bola empieza a seguir. En el Parlamento tememos a Carmen Rosa Santana, una chica licenciada en Ciencias del Mar y pequeña empresaria. Para fortalecer estas listas al Parlamento y al Cabildo hemos reforzado los apoyos en distintos pueblos. En Telde está Francisco Artiles, que fue presidente de La Fraternidad de Telde durante 16 años y que había fundado un partido que se llama Más por Telde. Nosotros le apoyamos en el ayuntamiento y ellos al cabildo y parlamento. Lo mismo hicimos con Plataforma para Arucas con Marisol Collado y en San Bartolomé clon Germán Galindo y su grupo Acción Ciudadana. En Ingenio vamos con el nombre de Sentido Común y estamos en conversaciones con Firgas, Mogán y un grupo de Gáldar. A raíz de eso se nos ha ido acercando mucha gente y estamos contentos. Tenemos 749 personas inscritas en el proyecto.
-¿A quién se le ocurrió el nombre del partido?
-Al principio, cuando empezó con el tema de las pymes la idea era Ciudadanos por las Pymes de Canarias y debajo teníamos una frase que decía: "usa el sentido común". En una de esas reuniones alguien dijo que si poníamos Ciudadanos nos iban a confundir con el de Cataluña, y al final le dimos la vuelta. No fue producto de una pensada filosófica estratégica. Así es más comercial. Todos los partidos hablan del sentido común.
-Pero pocos son los que lo aplican.
-Nosotros sí vamos a aplicarlo.
-¿Se puede decir que ustedes son el partido de las pymes?
-Nosotros tenemos cuatro pilares básicos. La función de un partido, además de administrar lo público y lo de los ciudadanos, debe ser la felicidad de la gente como objetivo. Con el paro no es posible que la gente sea feliz. Nosotros estamos convencidos de que las pymes y los autónomos son el 90% del PIB de Canarias, el 80% del empleo, donde más empleo estable hay... Por lo tanto, si queremos crear empleo tenemos que fortalecer este sector porque la Administración pública no crea empleo, entendido como revulsivo de la economía y generador de riqueza. El binomio pymes más autónomos es igual a empleo. El trabajador va a salir beneficiado si somos capaces de mantener ese tejido en la sociedad. Si siguen desapareciendo pymes y autónomos, sigue desapareciendo empleo. Esta es nuestra base filosofal. Es la columna vertebral del sistema en el que vivimos y yo ya estoy viejo para cambiar el sistema, pero no para intentar hacer felices a mis conciudadanos.
-La política está desprestigiada.
-Está deteriorada por los comportamientos de los políticos.
-¿Cuál es el segundo pilar de su partido?
-La recuperación del movimiento ciudadano, como los fue en los años 70 y 80. Es decir, que el movimiento ciudadano cogobierne en las instituciones y que tenga la posibilidad de tomar decisiones en lo bueno y en lo malo, y que asuma sus aciertos y sus propios errores. Que participen no como ahora, como floreros invitados, ni solo cada cuatro años con las promesas que hace todo el mundo. Uno de los problemas que tenemos es la desvertebración de la sociedad y el movimiento ciudadano puede ayudar a vertebrarla. Nosotros somos defensores del asociacionismo en líneas generales, tanto en el movimiento ciudadano como en el empresarial o deportivo, porque todo eso es lo que articula la sociedad.
-¿El tercer pilar?
-La tercera pata nuestra es la defensa de la agricultura y ganadería de medianías. Como procedo de una zona rural conozco bien este problema. Cada día se va abandonando suelo cultivable y eso no lo debe permitir una sociedad moderna. Es triste que la lechuga que como en mi mesa está plantada en Marruecos, de ahí va al puerto de Valencia, luego al de Las palmas y de ahí a nuestra casa. El 14% de lo que consumimos de alimentación fresca es cultivado aquí, el 86% viene de fuera. Y a esto hay que darle la vueltas y tomar medidas para que el trabajador del campo no se vea tentado ni obligado a irse a la ciudad o al sur, que a su vez nos genera un problema demográfico en esas zonas. Hay que recuperar otra vez la dignidad del trabajo en la agricultura.
-¿Y el último pilar de su proyecto?
-La última pata es el mundo de la discapacidad y de los marginados en general. Se han hecho leyes para que los discapacitados no tengan barreras arquitectónicas, pero todavía queda mucho por hacer.
-Su programa también hace hincapié en las nuevas tecnologías.
-La última pata en la que hacemos hincapié es en la sociedad de la información y las nuevas tecnologías. Nosotros entendemos que dentro de la diversificación de la economía canaria, hay un futuro que si lo aprovechamos bien podemos llegar lejos. En Singapur, en el Pacífico, tienen una plataforma logística de información, algo increíble con multinacionales. Nosotros podemos jugar ese papel en la parte del Atlántico ya que tenemos una situación geográfica privilegiada. Sin menospreciar a nadie, miro a Tenerife y veo que se nos han adelantado en ese terreno.
-Ustedes han criticado al futuro tren de Gran Canaria.
-No estamos de acuerdo con el tren. Creemos que en el momento que estamos viviendo es un disparate. Son 1.200 millones de euros, que no sé de dónde lo van a sacar, pero es que además tiene un coste de mantenimiento. Yo he hecho consultas con ingenieros de Renfe y un kilómetro de mantenimiento de vía ferroviaria cuesta 300.000 euros. Aquí no hay movimiento suficiente de pasajeros para hacer eso rentable. Además, no va a haber 5.000 puestos de trabajo en su construcción, como anuncian sus promotores. Eso es una falacia.
-¿Qué piensa de las aguas canarias?
-A mí la única agua que me preocupa es la que sale por el grifo y que esté buena. Yo no digo que sea bueno o malo. Nosotros tenemos nuestra idea, pero ese no es el problema en Canarias.
-¿Cuál es el problema?
-El problema en este momento es el paro. Es lo primero, lo que preocupa a la gente. El paro trae consigo un montón de malas consecuencias para la sociedad: delincuencia, desarraigo familiar... Todos tenemos que centrarnos en resolver el paro y no volvernos locos con fuegos artificiales. Con el nuevo centro de deportes para el baloncesto va a pasa como con el estadio, que empezó por un precio y acabó multiplicándose.
-¿Cómo pretende usted ayudar a las pymes?
-Pues haciendo que el Gobierno autorice que el IGIC se pague sobre la marcha, cuando reciba el dinero, y no varios meses después, como se está haciendo ahora. Eso amortigua la liquidez de la empresa. Es impresentable que estemos en una media de 254 días para que la Administración pague a los proveedores. Eso deja sin liquidez a las empresas, sobre todo a las pequeñas.
-¿A cuánto tiempo acortaría el plazo?
-De 30 a 45 días. Cuando usted le encarga una pequeña obra a una empresa, el interventor, antes de hacer el contrato, tiene que decir en su informe que hay dinero para hacerla. Si no, no hay informe de intervención; y si no lo hay no se puede hacer nada. El dinero está. Lo que pasa es que hay que agilizar los trámites burocráticos.
-Usted debe saberlo porque tiene experiencia en la Administración.
-Yo cuando estaba de director general recuerdo que había una cosa que era incentivos para los trabajadores: se les daba 10.000 pesetas a todos. Y yo me decía que no era justo porque allí había gente que si se tenía que quedar dos horas más se quedaba y si tenía que volver por la tarde volvía, pero había otra que no. Si lo pones todo bajo el mismo rasero, el que trabaja dice: ¿para qué voy a volver esta tarde si me van a dar lo mismo? Hay que buscar incentivos que estimulen al trabajador.
-Los políticos no están bien vistos.
-En el informe del CIS la casta de los políticos es el tercer problema tras el paro y la situación económica. Es que hay una serie de prebendas y tonterías que a la gente le enfada. En un momento de crisis los políticos tienen que dar ejemplo y ponerse el cinturón antes que nadie.
"Hay asesores hasta para decirte cómo tienes que hacerte el nudo del cordón del zapato"
-Ustedes han prometido que rededucirán drásticamente el número de asesores.
-Nosotros nos cargaremos los asesores. No puede haber 300 asesores en el ayuntamiento ni en el cabildo. Hay asesores para decirles hasta el nudo que tienen que llevar en el zapato. Se colocan a todos los que no pudieron enchufar en las listas, es puro clientelismo. O a lo mejor los concejales que van en la lista son unos ineptos y hay que poner a gente que sepa para que esto camine. Si tengo que poner asesores los pongo de los mismos funcionarios, que no me cuestan nada. Los reubico y les saco más efectividad. Los asesores se multiplican por generación espontánea.
-También se oponen al uso excesivo del coche oficial.
-El coche oficial no puede ir a mi casa para llevarme al trabajo. Por favor. Yo cuando iba a trabajar en la Administración cogía mi coche, un taxi o la guagua. Las coches oficiales son solo para los actos oficiales. Entiendo que si el político tiene que visitar en una mañana veinte obras el coche oficial le da más movilidad que el taxi o hacer colas en la guagua. Para lo demás no se puede usar el coche oficial. El colmo de eso fue la señora Botella usando el coche oficial para ir a la peluquería.
-Hay muchas prebendas todavía.
-Como los regalos de entradas en el festival de música o de la ópera. Si usted es cargo político y le gusta la música clásica o la ópera, y antes iba y pagaba, ahora por ser concejal no va a dejar de pagar. Hay que dar ejemplo. Queremos convertirnos en un movimiento sociopolítico que también dé un golpe en la conciencia de los ciudadanos. Además de una crisis económica, hay otra de valores. Aquí se instalaron los trepadores en todos los partidos para consagrar el vale todo. Pero no vale todo. Aquí hay que recuperar la palabra, el rigor, el mérito, la cultura del esfuerzo. Esas cosas que son valores universales, ni de la derecha ni de la izquierda, muchos de ellos transmitidos por nuestros abuelos a nuestros padres.
-¿Ustedes son de izquierda o de derecha, progresistas o conservadores?
-Sinceramente no estamos etiquetados, pero por lo que cuento nuestros planteamientos son de progreso, de rigor y seriedad. Entre nosotros hay gente que procede del mundo comunista, del socialista, incluso gente del PP desencantada del señor Soria y compañía. Cada uno mantiene individualmente sus posiciones. En lo único que nos ponemos de acuerdo es meter sentido común entre todos. Tenemos clases medias, medias altas, humildes de Jinámar, La Isleta, Schamann, Escaleritas, de la zona alta y también de la baja de la ciudad. En el momento histórico que vivimos no estamos para hacer una confrontación ideológica. Nuestro objetivo fundamental es que el paro aminore todo lo posible y hacer felices a las personas. Cuando estemos en una sociedad como la suiza con el 3,3% de paro, ya será otra historia.
-¿Cree que aquí se podrá alcanzar esas cifras alguna vez?
-Uno tiene que ser ambicioso y esperar a mejorar el colectivo en el que vive. Uno mira para otros sitios y piensa que si ellos pudieron llevar, ¿por qué no nosotros? Son otros tipo de valores donde la ética juega un papel fundamental en el mundo de la política y la empresa.
-¿Con quién se va a disputar usted el voto?
-Los de CC dicen que yo les voy a quitar sus votos y los del PSOE lo mismo. Pero nosotros no vamos a quitarle el voto a nadie. Nosotros presentamos un proyecto. Ese comentario que hacen viene a significar la cultura antidemocrática de los partidos, que se creen propietarios de los votos, y los votos no son propiedad de ningún partido. El único propietario del voto son los ciudadanos. Yo lo que hago es presentar un proyecto par convencer al ciudadano, y si soy capaz de persuadirlo para que confíe en nosotros es porque me lo he ganado, no se lo he quitado nadie. Esa es la democracia.
-¿Por qué dejó CC?
-Porque hicieron un análisis de la derrota electoral que yo no compartía. Además, a todo lo que olía a un sector de CC que venía del mundo del PC e Ican nos dieron de lado. Vi que no querían contar conmigo y con otros. En el análisis de la derrota se hizo una lectura triunfalista y se culpó a los demás, a los empresarios, a los medios de comunicación, a Román... Yo me quedé asombrado. La pregunta real debía haber sido: ¿qué hemos hecho mal para que los demás estén en contra nuestra? Y esa es la que hay que resolver. No hay cosa peor en la vida que amar y no ser amado. Como vi que sobraba me fui.
"Soy un drogadicto de la política"
-Cuando se fue, ¿pensaba volver a la política?
-No, aunque estuve unos meses con el mono. Yo abandoné la política partidaria, pero no la política. Hago mi revista con las pymes, escribo mis artículos en algunos medios en los que colaboro y no estoy parado. Reconozco que soy un drogadicto de la política, veo todos los telediarios, me gusta opinar, veo los debates de todos los colores políticos.





















