Desde hace algún tiempo venimos proponiendo diversas medidas para la creación de empleo y las necesidades de los servicios sociales en Canarias. Siempre se nos contesta que no hay dinero en las arcas del gobierno. Lo peor es que esta teoría de que no hay dinero ha ido calando entre los mismos trabajadores. Que sea asumida por el pueblo canario es la intención de los actuales gobernantes. Sin embargo, un vistazo a los presupuestos antisociales del 2011, aprobados por Coalición Canaria y el Partido Popular tras una tibia denuncia de Nueva Canarias y el Psoe, nos demuestra que SÍ HAY DINERO.
Lo que ocurre es que está mal empleado. Mientras se producen gravísimos recortes en políticas sociales de más de 125 millones de euros, podemos comprobar que este gobierno destina cerca de 500 millones de euros para gastos de representación, un millón y medio más a los asesores de presidencia y vicepresidencia, cerca de doscientos mil euros para la policía autonómica y se reserva una horquilla de entre dos y treinta y cuatro millones para asistencia técnica y política al presidente. Bastaría una redistribución según necesidades sociales de todos esos millones para evitar los recortes en dichas políticas, en educación y en sanidad. Pero estos presupuestos parecen destinados a satisfacer estómagos agradecidos antes que cubrir las carencias de una sociedad injusta como la que sufrimos.
Pero aún hay más. Solo en el año 2006 el empresariado canario dejó de pagar impuestos por valor de 1.000 millones de euros. Y se calcula que en la inútil RIC hay unos 13.000 millones sin invertir. Un gobierno de izquierdas, como el que sería el gobierno de Alternativa Ciudadana Sí, Se Puede, no sólo redistribuirá las cantidades de representación y otras, expuestas más arriba sino que implantaría una fiscalidad progresiva que obligara a los que tienen más a pagar más. El dinero existe en Canarias, y mucho. Estadísticamente, según el PIB, tocaríamos a 1.750 euros al mes por persona, existen cien canarios con patrimonio financiero de 10 millones de euros, 21 familias acaparan el 8% del PIB. El problema es que el dinero está mal repartido y, lo que es peor, el gobierno de Paulino Rivero, se ocupa de que la situación siga así. Pero no es sólo Coalición Canaria la que se preocupa por mantener el actual estado de cosas. Los programas de Nueva Canarias, Psoe y Partido Popular ignoran completamente la cuestión. Ninguno se plantea una fiscalidad progresiva que facilite al gobierno los recursos necesarios para desarrollar políticas de empleo y satisfacer las demandas sociales. No olvidemos que mientras 16.000 personas en Canarias acaparan cada una un patrimonio de 900.000€, el 30 por ciento de los canarios mal vive en el umbral de la pobreza (menos de 6.000€ por familia al año).
Dinero sí hay. Lo que pasa es que está en el saco de los de siempre y que el sistema político se ocupa de que no sólo siga ahí sino de que se incremente continuamente el saco de los de arriba. Parece que más que gestores de la cosa pública, los que nos administran en Cabildos, Ayuntamientos y Gobierno Autónomo sean fieles garantes de los intereses privados. Llevar al parlamento, a todas las instituciones a quienes queremos replantear una fiscalidad progresiva en todos los ámbitos y la distribución de la riqueza se plantea como una necesidad cada vez más urgente para los canarios. Alternativa Ciudadana Sí Se Puede afirma y demuestra que hay dinero y que Sí Se pueden realizar otras políticas de sociales y de empleo en Canarias.
Javier Doreste Zamora es candidato de Alternativa Sí se Puede en Gran Canaria al Parlamento de Canarias






















