Prueba del buen rollito era una declaración institucional conjunta del Ayuntamiento sobre Las Palmas de Gran Canaria como capital de la cultura. Aunque cuando Saavedra quiso introducir una enmienda "filológica" en la primera frase, que parecía razonable, el Alcalde se negó a realizar cambio alguno, argumentando que habían tenido 10 días para modificar el texto.
La moción conjunta de Compromiso y NC, en la que solicitaban al pleno que requiriera al Gobierno de Canarias para aumentara el importe (hasta 20 millones de euros) de la asignación que por capitalidad recibe Las Palmas de Gran Canaria tuvo una comedida respuesta, tanto por parte de Franquis (PSOE) como de Sabroso (PP), que propusieron una enmienda – en la que no se pedía cantidad alguna – y que fue aprobada por unanimidad.
En esa moción y en la siguiente sobre el Polideportivo Jesús Telo Núñez, lo más destacado no fueron las intervenciones en si mismas, sino el rifirrafe entre al Alcalde y Pedro Quevedo a cuenta del reparto del tiempo entre los dos partidos integrantes del Grupo Mixto (Compromiso y NC). Con un Cardona que regulaba el tiempo – al minuto – y con un Quevedo que, cuando intervenía, se refería al "trozo" de Grupo Mixto al que pertenecía. El otro supuesto "trozo" con el que tenía que compartir el tiempo era el de Nardy. Hubo algunas disfunciones entre ambos "trozos" y el alcalde, cronometro en mano, se encargó de destacarlas, y no conceder ni un minuto más del que le correspondía al Grupo Mixto, sin tener en cuenta que lo componen dos partidos. Quevedo se quedó sin poder terminar su intervención.
Pero cuando el alcalde dio el do de pecho con el cronómetro en la mano, fue en la moción del PSOE sobre el fomento de la participación ciudadana mediante la iniciativa popular. Franquis, portavoz del PSOE, antes de entrar en la materia de la moción, criticó que no se hubiera incluido en el orden del día otra moción socialista sobre "el fomento de la transparencia y la calidad democrática", al ser desestimada por la Secretaría General.
Cuando Franquis llevaba consumidos dos minutos, Cardona le interrumpió para advertirle que el tiempo estaba tasado – cinco minutos por moción – y que todavía no había entrado en materia de la moción. Franquis no se mordió la lengua, y siguió hablando, recriminando al alcalde la aplicación rigurosa de la norma (el Reglamento del Pleno). Cardona, a los siete minutos (dos más de los reglados) retiró la palabra a Franquis y lo dejó a medias de su intervención.
Posteriormente, Franquis le recuerda al alcalde que los cinco minutos reglamentarios, pueden ampliarse cuando los temas a tratar sean de interés. El alcalde parece que no consideró de interés la moción socialista.
Pero cuando cundió el desconcierto entre los grupos de la oposición, periodistas y público en general fue cuando se puso a votación el expediente de reconocimiento extrajudicial de crédito, llamado RC-03/2011 por importe de 6,9 millones de euros, para pagar 786 facturas atrasadas
El grupo de gobierno que propone el expediente, para reconocer unas deudas atrasadas, se abstuvo en la votación. El expediente fue aprobado exclusivamente con los votos a favor de toda la oposición.
La explicación dada por el PP una vez finalizado el Pleno, fue que "se habían abstenido por disconformidad con la mala gestión del PSOE, que gobernaba en la ciudad cuando se provocaron las deudas, y que habían llevado el expediente al Pleno para que se aprobara el pago de las facturas, por responsabilidad".
Y me pregunto ¿Qué hubiera pasado si la oposición se abstiene y no se aprueba el expediente? El grupo de gobierno ha jugado con fuego, y esta vez le ha salido bien. Pero conviene que no se acostumbre a jugar con estas cosas.
Con respecto a la rigurosidad con los tiempos, utilizar el cronómetro como una corneta, para dar órdenes o para impedir que se terminen las exposiciones de los grupos de la oposición, no parece la forma más adecuada de empezar un mandato municipal.
Sin embargo, el alcalde prefirió imponer "un nuevo estilo" aún sabiendo que, históricamente en los plenos municipales, existe una flexibilidad en el uso de la palabra. Queda la duda sobre si será capaz de mantener en futuras sesiones el mismo rigor, o por el contrario solo se trataba de "una pose" de inicio de mandato.
La endiablada situación económica de las finanzas municipales y de la Ciudad, requiere un clima de mayor entendimiento y sobre todo, de más serenidad.






















