El mes de octubre de 2011 no será un mes cualquiera para la historia contemporánea asociada a hechos relevantes y significativos acaecidos en el mundo. Al igual que el 1 de mayo del presente año, donde se supone que capturaron y mataron a Osama Bin Laden ( yo no termino de creérmelo), el 19 de octubre de 2011 también ocupara un sitio en los archivos de la Historia Universal. Para el mundo africano, la muerte o el asesinato, ya que no se le dio la oportunidad de un juicio democrático, del dictador Muamar Gadafi supone el fin de una dictadura cruel y sangrienta en el país libio. Un país, por reconstruir en un proceso que será lento y dificultoso por la propia cultura del pueblo libio y ante la ignorancia y desconocimiento de lo que es vivir bajo el techo de una democracia, tras estar muchos años encadenados a la voluntad del líder y asesino, Muamar Gadafi. El pueblo libio se ha liberado de sus cadenas, pero ahora tendrá que saber luchar democráticamente, donde las armas a partir de ahora, deberían quedar enterradas, perteneciendo a un pasado que difícilmente podrán olvidar de manera inmediata.
Por otro lado, cuando estamos a punto de acudir a unas nuevas elecciones generales, el mes de octubre de 2011 también ha querido ser protagonista en España, tras 43 años de asesinatos, el pueblo español celebra con júbilo el fin de la lucha armada de ETA. La democracia ha sabido esperar con firmeza, voluntad y paciencia ante las balas cobardes impactadas en la nuca de la democracia española. De aquellas personas que murieron valientemente con el perfume de la libertad y pluralidad enarbolados por una sábana blanca llamada democracia. Para España, el 20 de octubre de 2011 no será un día cualquiera. A partir de ahora, y en el caso de consolidarse el deseo de la banda terrorista en abandonar la lucha armada, cobarde y violenta contra la bandera de España y de las distintas autonomías que la configuran, se abre un nuevo horizonte para todos nosotros. Al igual que nuestros vecinos de la Unión Europea, atravesamos por un buen momento difícil y comprometido, pero este nuevo evento político ocurrido en el día de hoy por parte de la banda terrorista, y las próximas elecciones generales, nos permiten frontar con mayor ilusión los obstáculos para ver una nueva España, que junto con los pulmones de la democracia, servirá para unirnos más y con ello poder así, encontrar un futuro mejor para nuestros hijos y nosotros mismo.
Es pronto para lanzar bengalas de alegrías, pero también es verdad que este paso de ETA por dejar voluntariamente la lucha armada, nos permite aliviar nuestros miedos, especialmente de todos aquellos que siempre han vivido cerca de la cuna de la banda armada, pues las víctimas inocentes por los esbirros de ETA, ya no pueden hablar, pero si ver desde lo desconocido, que sus esfuerzos en la lucha por la libertad y la democracia no fueron en baldes.






















