La expectativa de la historia norteamericana es que siempre se ha producido un avance hacia la industrialización y la riqueza. En los años de la Gran Depresión el espíritu de la época era diferente, con un movimiento obrero militante, a punto de tomar las fábricas y manejarlas. Debido a las presiones populares se aprobó la legislación del New Deal, para proteger a la mayoría ciudadana. Pero desde los 70 la industrialización se convirtió en desindustrialización, la producción fue llevada al extranjero, sobre todo a los países emergentes, a China, India, etcétera. Ello fue algo muy lucrativo para las empresas pero nocivo para la fuerza del trabajo.
Desde entonces la economía se centró en las finanzas, la riqueza se concentraba cada vez más en el sector financiero, en las maniobras del sector financiero. Hubo normas favorables para ello: desregulación, cambios fiscales y relajamiento de las reglas de administración corporativa. En 2008 el gobierno USA salió al rescate de empresas de Wall Street, dinero público para favorecer a los especuladores. En 2005 Citigroup vio en el lujo una oportunidad de crecimiento y defraudar. El mundo está dividido en dos bloques, la plutonomía, EEUU, Gran Bretaña y Canadá son las economías impulsadas por el lujo, el resto son los pobretones, incluida Europa. En EEUU el índice de paro es del 8 por ciento, en España del 22 por ciento, y Chomsky advierte que las cosas están muy mal para el 90 por ciento de la sociedad.
La catástrofe ambiental está a la vuelta de la esquina, el planeta esquilmado en sus recursos. El movimiento ocupa supone una esperanza para retornar a los límites humanos, Obama está impotente y esta protesta es un signo muy alentador, concluye.






















