El ex diputado y defensor de los Derechos Humanos, Rafael Narváez, ofreció un balance de cifras extraoficiales de los homicidios y secuestros en el país durante el presente año 2011. Desde el jueves hasta el domingo, se han registrado 15.000 homicidios, un promedio de 50 asesinatos semanales. Los estados más vulnerables a esta actividad delictivas son: Zulia, Barinas, Yaracuy, Apure, Táchira y la Gran Caracas. Del mismo modo, como es posible que si en Venezuela hay unos 678 mil policías por qué no baja la cifra de los homicidios. Muchas y diversas son las causas y circunstancias que motivan estas alarmantes cifras de asesinatos. Entre ellas, los bajos sueldos y el alto coste de los alimentos, medicinas, material escolar, luz, agua y ropa y calzado.
Esto motiva que los 3080 homicidios registrados hasta ahora en Caracas, superan la cifra que tuvieron en el mes de noviembre de 2010. Otras de las manías y caprichos del dictador, mentiroso y cuentacuentos, Hugo Chávez, son los cambios que ha realizado en su largo y dudoso mandato. Entre ellos, cambió la cabeza al caballo que está en el escudo nacional. Antes miraba a la derecha. Ahora, a la izquierda. Le puso una estrella más a la bandera nacional del país. Anteriormente tenía 7 estrellas y ahora, 8. Le cambió el nombre al país. Antes se llamaba República de Venezuela. Ahora, República Bolivariana de Venezuela. Cambió el nombre a la moneda oficial. Antes, se denominaba bolívar. Ahora, bolívar fuerte. Cambió el nombre del Parque Nacional El Ávila por Guaraira Repano. Y por último, profanó, junto con otras personas de su confianza, la tumba de Simón Bolívar, realizando cultos satánicos ante los restos del libertador. Curiosamente, todos ellos, los que se atrevieron a destapar el féretro de Simón Bolívar, menos el Hugo Chávez, fallecieron de manera horrible. Los ritos satánicos en Venezuela se llevan a la práctica con mucha creencia y fanatismo religioso. Se habla que el espíritu, a través de los ritos santeros realizados en la tumba de Simón Bolívar, han provocado la muerte de sus profanadores y la enfermedad de Hugo Chávez Frías.






















