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Miercoles, 23 de Mayo de 2012

De la responsabilidad de la Institución Educativa

Nuria Roldan–Arrazola

En estos días de tanto desasosiego e incertidumbre conviene sentarse a dilucidar cuáles son las responsabilidades y competencias de la administración educativa en la instrucción de nuestros estudiantes.

Digo instrucción y no educación porque, como bien es sabido, la educación es tarea del conjunto de la sociedad y la instrucción es el cometido fundamental, aunque no el único, de la administración educativa: Ministerio de Educación y Consejerías de las Comunidades Autónomas.

Las responsabilidades de nuestras Instituciones educativas podrían englobarse en diez grandes apartados, a saber:

Garantizar la instrucción para todos los estudiantes.
Definir qué es lo que el alumnado debe saber hacer y el nivel educativo en el que debe saber hacerlo, junto con el nivel de destreza.
Otorgar los recursos económicos, materiales y personales para poder desarrollar esas competencias.
Definir las formas de evaluación de lo que los estudiantes deben saber hacer, de forma procesual y no sólo al final del curso.
Evaluar el proceso de instrucción en su conjunto, profesorado, equipos dirigentes, personal de administración etc. y las consecuencias de esa evaluación.
Parecería obvio considerar que si se evalúa, dicha evaluación debe conllevar un análisis y revisión, de los elementos que no estén funcionando correctamente. Lo que está ocurriendo en la actualidad es que esas evaluaciones están utilizándose más como arma arrojadiza entre instituciones, centros educativos, AMPAS etc. más que como un elemento de reflexión de las posibles carencias y errores, y de las formas de solventarlos.

Asegurar la correcta formación del profesorado, así como su puesta al día.
Garantizar las condiciones de igualdad en el acceso a la carrera profesional asegurando la publicidad, y las condiciones objetivas en los méritos y en la capacidad.
Analizar la realidad de nuestro proceso de instrucción y la transparencia del mismo, haciendo hincapié en la recogida de datos con criterios rigurosos y unificados.
Divulgar las informaciones obtenidas de forma que fluyan las buenas prácticas de unos territorios a otros.
Asegurar una relación fluida entre la comunidad y las facultades de formación del profesorado de las Universidades, haciendo reflexiones conjuntas sobre los datos y las experiencias del profesorado en los centros educativos.

Las escuelas se han convertido en micromundos en los que interviene un conjunto variado de administraciones (Ayuntamientos, Cabildos, Consejería de sanidad, Servicios sociales, Delegaciones territoriales, etc.) duplicando actividades y funciones y en ocasiones no haciendo lo que se supone que deben hacer.

Hagamos lo que importa y luego lo importante; es ahí donde nos hacemos un cierto lío. ¿Qué es lo que realmente importa? Lo que realmente importa no son los contenidos, ni las actividades, ni los objetivos; sino lo que nuestros estudiantes sepan hacer una vez que hayan acabado cada uno de sus niveles formativos.

Lo que importa no es que sume de memoria grandes cantidades, o lea de seguido el Quijote. Lo que importa es que sepa resolver problemas matemáticos acordes con su nivel, que entienda lo que lee y que sepa expresarlo de forma que los demás le entiendan. Lo que importa es que nuestros estudiantes no dejen colgados los estudios antes de finalizarlos, demostrando así sus niveles de inmadurez, con el consabido despilfarro económico que eso supone para las cuentas públicas y de capital humano que ello conlleva.

Lo que importa es que tengamos estudiantes contentos y orgullosos de si mismos, capaces de hacer cosas que son útiles y que les agradan, que les hacen crecer y creer en ellos mismos.

Mientras estemos enzarzados con las horas de religión, los contenidos de la Educación para la Ciudadanía, la autoridad del docente o los reglamentos internos que se cambian ad hoc dependiendo de los vientos que soplan, estaremos errando el tiro y dejando pasar las oportunidades de construir ciudadanos y hacer ciudadanía.

Nuria Roldan-Arrazola

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