Los ecologistas recogen en su escrito que "realizada una visita rutinaria a la cabecera del Barranco de Silva en el término municipal de Telde en Gran Canaria se comprueba la existencia de unas montañas residuales de picón y piedra, que se han ubicado en los límites de la cantera de áridos de la Montaña de Santidad".
Turcón asegura que estas montañas están en la cabecera del barranco de Silva y, "a nuestro entender, están ocupando una superficie para la que no tienen permiso". A la vez, manifiestan que existe un riesgo de avalancha y sepultamiento de vegetación arbórea en un espacio "de indudable valor ecológico".
Además, los ecologistas denuncian que el riesgo de desplazamiento por las escorrentías de las aguas pluviales es muy alto.
No es la primera vez que Turcón-Ecologistas en Acción hace un llamamiento a las autoridades para el control de esta actividad minera, e insisten que "la explotación minera ha rebasado los límites de su concesión y por tanto, está fuera de los márgenes autorizados".























