Román Rodríguez, presidente de Nueva Canarias, analizó en Radio San Borondón el papel que juegan en las islas los medios de comunicación, especialmente los públicos, y considera que en el archipiélago se debería avanzar hacia un estatus de la televisión en donde el Parlamento, con mayorías cualificadas elija a los representantes, no or criterios políticos sino profesionales, de tal forma que pueda haber un Consejo del ente público profesional, plural, diverso, de alto nivel intelectual y político, con miembros no vinculados necesariamente a los partidos que conlleve un estatus de independencia y donde los servicios de titularidad pública se conviertan en prioridad, que informen, que cohesionen, que garanticen el pluralismo político.
Román Rodríguez, tras recordar que Nueva Canarias es un partido en pleno proceso de crecimiento, explica que ha presentado sus análisis e informes a las leyes de presupuestos estatales y canarios, analiza la financiación estatal para Canarias y presenta sus críticas, valora y cuestiona las medidas gubernamentales anti crisis de los ejecutivos estatal y canario, para asegurar que aún siendo un partido pequeño trata de cualificar sus opiniones y propuestas, por eso sorprende ver que grandes partidos con un buen número de diputados no encuentre un posicionamiento concreto y existan pocas iniciativas.
En este sentido, advierte que si Nueva Canarias formara parte del Gobierno canario no estaría escondido como PP y CC, haría un trabajo para combatir la crisis y potenciar los servicios esenciales, al tiempo que advierte que si tuviera los 26 diputados del PSOE no sería un partido tan rígido, estaría al frente de la política canaria en cuanto a la propuesta de alternativas, fiscalizando la labor del ejecutivo de Rivero y Soria al mínimo detalle y criticando al Gobierno un día sí y otro también, una reflexión que realiza para justificar su afirmación de que los partidos con representación en el Parlamento tienen muy poca productividad.
Entrando en la materia en cuestión de los medios de comunicación en las islas, la primera cuestión que habría que garantizar es que los concursos para asignar frecuencias y otorgar derechos a los medios deberían ser transparentes y equilibrados, algo que en Canarias no ha ocurrido en el pasado con el concurso de la tele canaria, cuando se externalizaron los servicios, como tampoco ocurrió con el concurso para conceder las frecuencias de la Televisión Digital Terrestre (TDT) y ahora no va a ocurrir con el concurso de las frecuencias de radio, porque estará al servicio de las mayorías políticas que hoy mandan en Canarias.
Desde su punto de vista, lo que ocurre con los medios de comunicación en Canarias es algo lamentable, porque cuando los medios privados están en manos de los grandes poderes económicos de las islas, que tienen sus intereses y sus líneas editoriales, estos imponen sus objetivos, sin embargo el contrapeso de esta situación debería radicar esencialmente en los medios de titularidad públicos, los cuales deberían evolucionar a un modelo más equilibrado y más profesional.
Rodríguez advierte que mientras la RTVC está sometida al control absoluto por parte del Gobierno, con el estatus actual medios públicos como RTVE o la británica BBC son objetivos, medianamente independientes, en cierto modo son plurales y no están sujetos al poder político de turno, ni al servicio de los de siempre, como sí ocurre en Canarias.
El líder de la formación nacionalista considera que en Canarias se debería avanzar hacia un estatus de la televisión en donde el Parlamento, con mayorías cualificadas elija a los representantes, no or criterios políticos sino profesionales, de tal forma que pueda haber un Consejo del ente público profesional, plural, diverso, de alto nivel intelectual y político, con miembros no vinculados necesariamente a los partidos que conlleve un estatus de independencia y donde los servicios de titularidad pública se conviertan en prioridad, que informen, que cohesionen, que garanticen el pluralismo político.
Román Rodríguez denuncia el veto mediático que sufre su partido en una gran parte de los medios de comunicación de las islas o el hecho de que en otra buena parte de los medios, sobre todo los editados en Tenerife, cuando aparece información de Nueva Canarias o sus dirigentes es para ser criticados, especialmente en El Día, medio que la tiene cogida con él y con Santiago Pérez, porque estos medios privados tienen dueños que hacen lo que les da gana, dicho lo cual, afirma que no es de recibo es que esto ocurra igualmente en un medio público como la RTVC, en donde Nueva Canarias está marginada porque no tiene la misma ideología que sus jefes políticos Rivero y Soria.
Este es el lamentable estado de la comunicación en las islas, que se esté con un medio de titularidad pública sólo al servicio de los intereses partidistas de los grupos que sustentan el gobierno de Canarias, dijo el presidente de Nueva Canarias.





















