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Miguel Guerra explicó que legalmente la RTVC está obligada a realizar un balance de cuentas del año pasado antes del 30 de junio, pero se da la paradoja de que el PSOE sigue sin acudir a las reuniones del Consejo de Administración del ente público pese a que ahora ha firmado el pacto de Gobierno con CC, mientras que sí lo hicieron los representantes del PP y los de CC, con el resultado de que las cuentas salieron adelante con cuatro votos a favor (Willy García y los tres miembros nacionalistas) y tras en contra (los dos representantes del PP y su voto).
Considera intolerable la actitud del PSOE puesto que hablamos de que el balance económico del 2010 de la RTVC ha sido aprobado por cuatro votos frente a tres que lo rechazaron, algo que desde su punto de vista pone de evidencia la irresponsabilidad en la que se han instalado los socialistas con respecto a este tema y destaca que le preocupa mucho qué va a ocurrir en esta legislatura con respecto al ente público cuando en el acuerdo político firmado por José Miguel Pérez y Paulino Rivero aparece que el director de la tele canaria será elegido por el Parlamento y no a dedo como hasta ahora, un avance sin duda, pero si la reforma que se pretende hacer de la Ley es meramente epidérmica, todo quedará en cortinas de humo.
Tras aclarar que personalmente no está de acuerdo con las cuentas aprobadas gracias a CC y por la falta de los consejeros socialistas, recuerda que el Consejo de Administración es un órgano de fiscalización y de control de las cuentas públicas del ente, que precisamente no maneja unos euros de presupuesto, sino que tiene adjudicados más de 50 millones de euros.
Guerra afirma que no es posible que haya una televisión pública en Canarias que en lugar de prestar un servicio público de calidad en pro del interés general, sea utilizada al servicio del Gobierno de turno con unos servicios informativos meramente propagandísticos de las bondades de los responsables gubernamentales.
Espera que la entrada del PSOE en el Gobierno ponga orden en RTVC porque no es tolerable que sigan manteniéndose en esos medios públicos las actuales líneas no solo en los servicios informativos, sino en todo lo que tiene que ver con la calamitosa programación, con los contenidos audiovisuales propios, el espacio para los medios de las islas, etc.
El consejero de la RTVC advierte que si la reforma no entra en la aprobación del Consejo Audiovisual, que facilitaría un órgano socialmente más representativo y que habría sido árbitro en la adjudicación de las licencias de radio, quedará en una operación estética sin operatividad clara, por lo que insiste en que está muy preocupado con lo que pueda ocurrir con el nuevo Gobierno porque lleva muchos años en el Consejo y ha vivido en primera persona los bandazos del PP unas veces, los del PSOE en otras y la manipulación imperturbable de CC, que ha manejado el ente según su conveniencia.





















