Tras quince años de la creación de la figura del Delegado de Prevención desde CCOO Canarias, creíamos necesario desarrollar un proyecto donde se analizara como objetivo principal el estudio y análisis en profundidad de la actividad que han venido desarrollando los representantes de los/as trabajadores/as en materia preventiva, sus percepciones sobre su situación y en relación con los problemas que afrontan, su opinión y valoración sobre los recursos y apoyos que reciben, así como las necesidades y demandas que plantean para llevar a cabo sus funciones en las mejores condiciones posibles.
El estudio, ha consistido en dos fases: por un lado un análisis cuantitativo mediante la realización de una encuesta a una muestra de 266 delegados de prevención, de todas las islas, valorándose cinco parámetros: Datos personales, Actividades desarrolladas en materia preventiva, Condiciones y aptitudes de las empresas, Formación e información y Recursos y apoyos; y por otro lado la realización de grupos de discusión para un análisis cualitativo, en el que los representantes de los trabajadores/as han valorado los datos obtenidos en la primera fase y realizando aportaciones sobre sus necesidades para desarrollar la labor de forma óptima.
Carmen Marrero, Secretaria de Salud Laboral de CCOO Canarias, manifiesta que el análisis de los resultados obtenidos nos muestra el alto grado de interés que tienen los representantes de los/as trabajadores/as en la intervención en materia preventiva, siendo un punto importante de referencia para los trabajadores/as que representan. Aunque dentro del marco legislativo establecido por la propia Ley de Prevención de Riesgos Laborales, les dota de una serie de derechos activos (información, participación, consulta, realización de propuestas) para la realización de sus funciones, pero la realidad, es que a la hora de poder ejercer sus derechos en el seno de las empresas tienen grandes dificultades.
Las cifras del estudio hablan por sí mismas, aproximadamente a la mitad de los delegados/as no se les han tenido en cuenta a la hora de elaborar la evaluación de riesgos de sus empresas; el 63% de los encuestados/as manifiestan conocer esta evaluación, si bien destacan que la empresa crea limitaciones y dificultades en su acceso a esta documentación; en cuanto a la percepción del riesgo de padecer un accidente de trabajo la valoración es muy preocupante, un 18% manifiestan que hay un riesgo alto y un 54%, un riesgo moderado, lo que hace valorar que no existe una repercusión efectiva de las medidas preventivas establecidas frente a los riesgos existentes en los puestos de trabajo. Esto lleva a considerar que el 59% de los delegados/as consideran que la seguridad y salud en los trabajadores/as no están lo suficientemente protegidas.
En cuanto a la formación, el 72% de los encuestados manifiestan haber recibido formación básica en salud laboral, sin embargo, sólo el 29% manifiestan haber recibido cursos de actualización después de la formación inicial. La formación supone sin duda un aspecto fundamental para garantizar una buena labor por parte de los delegados/as.
En definitiva, desde CCOO Canarias entendemos que, para garantizar las funciones y facultades de los/as Delegados/as de Prevención, se requiere un respaldo por parte de todos los agentes implicados en la prevención, y que se considere la actuación como una aportación en la mejora de las condiciones de trabajo y no como una amenaza para la empresa. Los trabajadores/as son los principales beneficiarios de una correcta aplicación de la prevención de riesgos laborales y nadie mejor que ellos son los que deben proponer las medidas para reducir los riesgos. De ahí que necesiten el respaldo y apoyo tanto de los Servicios de Prevención, Gabinetes de Salud Laboral de las organizaciones sindicales y un respaldo a través de la Negociación Colectiva que dote de herramientas suficientes para poder actuar.
Desde este punto de vista, CCOO se compromete a una actuación transversal como eje prioritario en la mejora de las condiciones de trabajo y apoyo y respaldo de los representantes de los trabajadores/as en el ámbito preventivo, para con ello alcanzar una disminución de las dramáticas cifras de siniestralidad.

























