CANARIAS SOCIAL/Gran Canaria
En un comunicado, asegura que "pese a quien le pese seguiremos hasta el final con la huelga de hambre. Es una situación límite a la que nos ha abocado la directiva de la empresa Clusa. Somos conscientes de ello y a pesar de los esfuerzos realizados por este sindicato la empresa hizo caso omiso. Mientras los representantes de CLUSA duermen y 'comen calentito' nosotros dormimos en cartones en las puertas del Ayuntamiento de Santa Lucía donde por cierto hemos recibido enormes muestras de solidaridad que nos fortalece. Entendemos que nuestra dignidad está por encima de la fatiga, de la infamia, la mentira, la provocación de su cabezonería, de sus influencias en determinados sectores políticos y mandatarios con mando en plaza que parecen tener muchos asuntos pendientes que resolver. Allá ellos. Con su pan se los coman".
"Me comprometo -dice- como secretario general de este sindicato a permanecer junto a mi gente indefinidamente. No me iré a casa a descansar, como dicen los esbirros a sueldo, presuntamente alimentados económicamente, no sabemos si en A o en B, o a través de algún que otro intermediario con aspiraciones políticas, ya me entienden, cosas que la tiranía acaba utilizando métodos sucios para burlar y no acatar las conquistas democráticas alcanzadas por los trabajadores en este país".
"¿Cómo es posible que en pleno siglo veintiuno una empresa vulnere totalmente la ley no pagando la seguridad social, el IRPF, la Mutua de Accidentes a los trabajadores y los atrasos y deudas que a estas alturas no han resuelto con sus trabajadores?", continúa.
Rodríguez afirma que "seguiremos aquí hasta que se respeten los derechos de los trabajadores, pero lo que no entendemos es como la Administración Pública asiste impasible ante esta situación permitiendo que con el dinero público se estén cometiendo estas tropelías contra estos trabajadores".
"La lucha de Clusa se ha convertido en una lucha no solo laboral y específica de esta empresa y sus trabajadores sino que es una lucha por la clase trabajadora para conseguir que puedan tener unas condiciones dignas. A este respecto el resto de los trabajadores y los políticos tienen una responsabilidad. O están en el lado de la empresa para seguir permitiendo las barbaridades contra los derechos de los trabajadores y el uso del dinero público para este menester o están al lado del trabajador para seguir defendiendo el cumplimiento de la ley, la justicia y derecho fundamental de los trabajadores", concluye.

























