Antonio Pérez, secretario insular de CCOO en Gran Canaria, cree que "ningún proceso de fusión debería conllevar pérdida de puestos de empleo, sino con recolocaciones de personal". No obstante aseguró que desde el sindicato "se saluda con cierta alegría que la Caja Rural siga siendo uno de los pocos bancos con una cierta composición cooperativa y en ese sentido nos parece importante que las decisiones hayan sido tomadas por los trabajadores de la Caja Rural y ello puede ayudar a garantizar los puestos de trabajo". Hizo hincapié también en que "la Caja Rural es fundamental porque es de lo poco que queda de banca pública y pueden ser parte de las vías de solución de la actual crisis".
Gustavo Santana comparó la actual situación de la Caja con otras instituciones bancarias sometidas a procesos de fusión. "Nosotros queremos velar porque no se destruya ningún puesto de trabajo en la Caja Rural pero que tampoco se limiten los derechos de los trabajadores durante el proceso, ya que se han producido algunos despidos que consideramos que puede responder a una estrategia empresarial. Tampoco nos gustaría que sucediera lo que está sucediendo en otras entidades financieras como Bankia, en las que la propia cúpula del banco le está diciendo a los trabajadores canarios que o se desplazan a la península o tienen pocas garantías de conservar su puesto de trabajo".

























