En esta fisura se encuentra "encajado" el cono volcánico y principal centro emisor desde que se inició la erupción a mediados de octubre.
Los puntos de burbujeo intensos ya han aparecido otras veces, tal y como se pudo observar el pasado 4 de noviembre.
Este nuevo proceso de desgasificación confirma la existencia de pulsos o descargas súbitas de gases por la actividad eruptiva submarina al sur de la Restinga que desaparecen posteriormente, pero que son de una gran utilidad para detectar y localizar nuevos focos de emisión o bocas eruptivas asociadas a este proceso volcánico.





















