Ante la llamada de los compañeros de Radio San Borondón, Juan Manuel sale de su protección y muestra su mejor sonrisa para decirles que está bien, que lleva en esta situación desde hace al menos cinco meses, para explicar que la propia vida es la que le ha empujado a vivir en la calle, sin ninguna otra posesión importante que su vida, porque no sólo hablamos de la indigencia a la que se ha visto abocado, sino que incluso en esa situación ha habido desalmados que le han robado lo poco que tenía, incluida su documentación.
Dijo que ha buscado un lugar seguro en el que poder sobrevivir, pero la realidad es que no ha conseguido nada mejor que un pequeño espacio de una pequeña plaza lagunera, pero reconoce que no pasa un segundo en el que no conviva con el miedo a que alguna mala persona le pueda hacer daño, pero a renglón seguido nos relata que al menos, dentro de la desgracia personal que está viviendo, escapa gracias a la solidaridad que ha encontrado entre los vecinos de la zona, que le dan comida, ropa, mantas, pero también cercanía y calor humano, algo que ha echado en falta puesto que no mantiene contacto con su familia.
Explicó que hace un tiempo era otro hombre. Tenía una familia y un trabajo profesional reconocido, ya que llegó a trabajar en multitud de edificios, algunos tan importantes como el Astrofísico de La Palma, pero las vueltas de la vida hicieron que perdiera su taller de cerrajería, que dejara sus recursos económicos por el camino y que finalmente perdiera su familia.
Juan Manuel no cierra las puertas a un trabajo, ya que insiste en que es un buen profesional de la cerrajería, pero reconoce que esa es una probabilidad complicada de que sea una realidad puesto que hay mucha gente en paro, no es un joven (tiene 54 años) y su realidad no son factores que le ayuden a conseguir empleo.
Sabe que está vivo porque los vecinos le apoyan, no dejan que pase hambre, pero sabe que esta puede ser una situación que cambie, dicho lo cual nos cuenta que desde el ayuntamiento de La Laguna se acercaron hace pocos días, le sacaron fotografías, pero no ha vuelto a saber nada de ellos, lo cual le parece indignante.
Tras comentar que lo último que quisiera es que su hija se enterase de cómo es su vida y visiblemente roto por el dolor, Juan Manuel afirma que lo único que le pide a la vida es que le llegue la muerte pronto porque en las condiciones en las que está viviendo son muy malas. "Quiero morirme" contestó al ser preguntado por qué le pide a la vida, ya que el futuro es duro para una persona que vive en la calle, que no tiene nada más que su vida.





















