Según la organización de izquierdas, esta idea "obedece a una iniciativa clientelar del gobierno municipal para contrarrestar su negativa a la creación del mercadillo, pero no a una verdadera política social, educativa y de acción positiva ante un colectivo con una problemática específica". La desorientación del gobierno municipal les lleva a plantear una propuesta que solo profundiza la segregación social.
En esta línea de argumentación, IUC afirma que "Coalición Canaria responde con lo único que conoce y controla bien: el cemento". En opinión de la formación de izquierdas, "pese a las dificultades en educación y empleo de los miembros de la comunidad gitana, nunca se han desarrollado proyectos para compensar esta situación". Por el contrario, "más bien la actuación ha sido formar redes clientelares para ganarse el voto, fomentando más la dependencia y subordinación de este colectivo".
IUC aclara que su postura es la de impulsar la inclusión, utilizando para ello las instalaciones ya existentes, a través del desarrollo de programas para el empleo, apoyo extraescolar, verdadera red de escuelas de infancia, desarrollo de un servicio de mediación cultural con la comunidad, etc.
Todo ello debe ir precedido por la creación del mercadillo municipal, como opción laboral inmediata, ante la grave situación económica de muchos de estos vecinos. "Con el costo que tendría construir una nueva infraestructura, se podría sufragar muchos de los proyectos mencionados"; concluye IUC.





















